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viernes, 1 de julio de 2011
Guía práctica para la introducción de los sólidos dirigida por el bebé
Introducción
Para iniciar la introducción de los sólidos teniendo en cuenta la perspectiva del bebé hay que entender las razones por las cuales esta aproximación es lógica y segura. El primer apartado de este documento explica los principios fundamentales y subyacentes en los que se apoya este método para la introducción de la alimentación complementaria. La última sección, lo que debes y no debes hacer, ofrece una guía rápida de los puntos fundamentales. Siguiendo estas instrucciones, aumenta la probabilidad de que tanto los padres como el bebé disfruten de la transición hacia las comidas sólidas y, además, se contribuye a asegurar el bienestar del bebé.
La mayoría de los bebés están preparados para comenzar a experimentar con los alimentos sólidos alrededor de los seis meses de edad. Los padres de los bebés prematuros (menos de 37 semanas de gestación), o de los que tengan alguna enfermedad o trastorno que pueda afectar su capacidad para manejar comida con seguridad o para digerir algún tipo de alimentos, deben consultar con su pediatra sobre el momento más apropiado para la introducción de los sólidos y sobre la idoneidad o no de usar la alimentación complementaria a demanda (ACD) como único método.
Fundamentos de la alimentación complementaria guiada por el bebé
1. Lactancia materna como la base de la alimentación autónoma
Se recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé. La lactancia materna ofrece la base ideal para la alimentación autónoma del bebé con sólidos, ya que los niños amamantados se alimentan a su propio ritmo. ¡¡De hecho es imposible obligarlos a comer más rápido o más despacio!! Además, controlan su ingesta de nutrientes y fluidos, acortando o alargando cada tetada. Por otro lado, y teniendo en cuenta que el sabor de la leche materna varía en función de la dieta de la madre, la lactancia materna prepara al bebé para aceptar nuevos sabores.
Los bebés saludables y normales alimentados con lactancia materna son muy capaces de gestionar el proceso de introducción de sólidos, siempre que cuenten con el apoyo adecuado por parte de sus padres. Aunque la capacidad de alimentarse de manera autónoma que caracteriza a la lactancia materna es la que sostiene la teoría de la ACD, muchos padres que han alimentado a sus bebés con biberón han descubierto que este método también funciona con sus hijos. La única diferencia significativa es la necesidad de asegurarse de ofrecer al bebé otras bebidas, además de la leche.
2. Entender las motivaciones del bebé
Este enfoque para la introducción de los alimentos sólidos ofrece al bebé la oportunidad de descubrir todo lo que la comida puede ofrecer, como parte del proceso de exploración del mundo que le rodea. Para ello, el bebé aprovecha su deseo de explorar, experimentar e imitar las actividades de los demás. Si se permite que el bebé establezca el ritmo de cada comida, y se insiste en el juego y la exploración más que en el propio acto de comer, la transición hacia las comidas sólidas tendrá lugar de una manera muy natural. El cambio resultará fácil porque la motivación del bebé para avanzar en el proceso es la curiosidad y no el hambre.
No es necesario que los momentos de la comida coincidan con las tetadas. De hecho, si pensamos en la lactancia y la alimentación complementaria como dos actividades separadas, el proceso será más relajado y se convertirá en una experiencia agradable tanto para los padres como para el bebé.
3. ¿No se ahogará?
Muchos padres se preocupan por la posibilidad de ahogamiento. Aún así, hay indicios que hacen pensar que si los bebés controlan lo que se llevan a la boca tienen menos riesgo de atragantarse que cuando son alimentados con una cuchara. Esto se debe a que los bebés no son capaces de mover intencionadamente la comida hacia la garganta hasta después de haber desarrollado la habilidad de masticar. Y no desarrollan la habilidad de masticar hasta después de haber aprendido la habilidad que les permite alcanzar y agarrar cosas. La capacidad de agarrar objetos muy pequeños se desarrolla aún más tarde. Así, un bebé muy pequeño no puede aumentar el riesgo de atragantamiento porque es incapaz de llevarse cosas pequeñas a la boca. Sin embargo, si alimentamos al bebé con la cuchara, estamos instándole a que sorba la comida hasta el fondo de la boca, aumentando el riesgo de atragantamiento.
Parece que el desarrollo general del bebé mantiene el ritmo de su capacidad para manejar la comida con la boca, y para digerirla. Un bebé al que le cuesta llevarse comida a la boca probablemente no está muy preparado para comerla. Por eso, es importante resistir la tentación de “ayudar” al bebé que se encuentra en esa situación. Es el propio desarrollo de las distintas habilidades implicadas en el acto de comer lo que asegura que la transición hacia la alimentación sólida se produce al ritmo adecuado, manteniendo el riesgo de ahogamiento en niveles mínimos.
Inclinar al bebé o tumbarlo para alimentarlo con sólidos es peligroso. Un bebé que manipula comida siempre debe estar sentado en posición erguida. De este modo, facilitamos que la comida que todavía no es capaz de tragar, o que no desea tragar, caiga fuera de su boca.
Seguir los deseos y el ritmo del bebé a la hora de introducir la alimentación complementaria no significa dejar de lado las reglas de seguridad que nos dicta el sentido común. Es muy improbable que un bebé pequeñito pueda lograr agarrar un cacahuete, por ejemplo, pero los accidentes pueden ocurrir, sea cual sea el modo en que es alimentado el bebé. Las reglas normales de seguridad para la prevención de accidentes durante las comidas y el juego también se deben seguir cuando la transición hacia las comidas sólidas es dirigida por el bebé.
4. Asegurar una correcta nutrición
Si se permite que los bebés se alimenten por sí mismos, suelen aceptar una amplia variedad de comidas. Probablemente, esto se debe a que, cuando seguimos este método, permitimos al bebé centrarse en muchos otros aspectos además del sabor; también perciben la textura, el color, el tamaño y la forma. Además, ofreciéndoles los alimentos por separado o de tal modo que ellos mismos puedan separarlos, les permitimos aprender sobre las diferencias entre los distintos sabores y texturas. Y si les dejamos rechazar cualquier alimento que no parezca gustarles, contribuimos a que, en el futuro, sigan estando dispuestos a aceptar nuevos alimentos.
Los principios generales de una alimentación saludable para niños se aplican también a los bebés que están gestionando su propio proceso de introducción de sólidos. Por eso, deben evitarse las comidas rápidas y los alimentos con azúcar o sal añadidos. Aún así, cuando un bebé supera los seis meses de edad, no hay necesidad de restringir los alimentos que se le deben ofrecer (a menos que haya antecedentes familiares de alergias o alguna enfermedad relacionada con el sistema digestivo). Son Ideales las frutas y verduras, combinadas con otros alimentos cocidos ligeramente para que estén lo suficientemente blandos como para masticarlos. Al principio, es mejor ofrecer la carne en trozos grandes, para que puedan experimentar con ella y chuparla; una vez el bebé puede coger y soltar puñados de comida, la carne picada es una buena opción (Nota: los bebés no necesitan dientes para morder y masticar; ¡Con las encías se apañan bastante bien!).
Tampoco es necesario cortar la comida en trocitos diminutos, ya que los bebés más pequeños no serían capaces de cogerlos. Una buena medida para valorar el tamaño y la forma en la que se deben preparar los alimentos es el propio puño del bebé, aunque hay que tener en cuenta un dato muy importante: los bebés más pequeños no pueden abrir el puño intencionalmente para soltar objetos. Esto implica que manejarán mejor la comida con forma de palito o que tenga un asa incorporada (como el tallo de un trozo de brócoli). De este modo, pueden masticar el trozo que sobresale de su mano y descartar el resto después –normalmente cuanto tratan de alcanzar la siguiente pieza de comida que atrae su interés. A medida que sus habilidades mejoran, aprovecharán más la comida.
5. ¿Y las bebidas?
El contenido en grasa de la leche materna aumenta al final de la tetada. Un bebé amamantado reconoce este cambio y usa este conocimiento para controlar su ingesta de líquidos. Si tiene sed, tenderá a succionar poco tiempo, quizás de ambos pechos, mientras que si tiene hambre prolongará la toma durante más tiempo. Gracias a ello, los bebés amamantados a demanda no necesitan beber nada más, ni siquiera en verano.
Este principio también se puede aplicar al periodo de transición hacia la comida normal, siempre que el bebé siga siendo amamantado a demanda. Se le puede ofrecer un vaso de agua durante las comidas como parte de la exploración, pero no hay necesidad de preocuparse si no quiere beber nada.
Los bebés alimentados con leche de fórmula necesitan un enfoque ligeramente diferente, ya que los biberones tienen la misma consistencia durante toda la toma, por lo que hay menos posibilidad de saciar la sed. Para garantizar un aporte de líquidos suficiente, sólo hay que estar pendiente de ofrecer al bebé agua con cierta frecuenta una vez ha comenzado a comer pequeñas cantidades de los alimentos ofrecidos.
Si continuamos ofreciendo lactancia a demanda durante el periodo de introducción de la alimentación complementaria, dejamos en manos del bebé la decisión de cómo y cuándo reducir sus tomas de leche. A medida que ingiere mayor cantidad de alimentos durante las comidas familiares, se “olvidará” de pedir alguna toma o tomará menos cantidad de leche en cada toma. No es necesario que su madre tome esas decisiones por él.
Lo que DEBES y NO DEBES hacer en la alimentación complementaria a demanda
1. DEBES ofrecer a tu bebé la posibilidad de participar siempre que la familia esté comiendo. Puedes comenzar a hacerlo tan pronto como el bebé muestre interés en observarte mientras come, aunque no es probable que esté preparado para llevarse comida a la boca hasta que tenga seis meses.
2. DEBES asegurarte de que tu bebé está sentado con la espalda erguida mientras experimenta con la comida. Al principio, puedes sentarlo en tu regazo, mirando hacia la mesa. Una vez que empieza a desarrollar la habilidad de coger comida, casi con toda probabilidad será capaz de mantenerse solo sentado, con un soporte mínimo, en una trona.
3. DEBES comenzar ofreciéndole alimentos adaptados al tamaño de su puño, preferiblemente en forma de palitos (o con un “asa”). Siempre que sea posible –y que los alimentos sean adecuados para el bebé-, ofrécele la misma comida que al resto, para que se sienta integrado en la experiencia familiar.
4. DEBES ofrecerle alimentos variados. No es necesario limitar su acceso a la comida, igual que tampoco lo haces con los juguetes.
5. NO DEBES meter prisa al bebé. Permítele que haga las cosas a su propio ritmo. Es especialmente importante que evites la tentación de “ayudarle” poniendo comida en su boca.
6. NO DEBES esperar que el bebé coma nada durante los primeros intentos. Una vez haya descubierto que sus nuevos juguetes saben bien, comenzará a masticarlos y, después, a tragarlos.
7. NO DEBES aspirar a que el bebé se termine cada trozo de comida, sobre todo al principio. Recuerda que todavía no ha desarrollado la habilidad de alcanzar la comida que está dentro de su puño.
8. DEBES volver a ofrecerle más adelante la comida que ha rechazado. Los bebés cambian de opinión y pueden aceptar alimentos que en un primer momento rechazaron.
9. NO DEBES dejar al niño solo mientras come.
10. NO DEBES ofrecer comidas que suponen un riesgo evidente, como frutos secos.
11. NO DEBES ofrecerle comida rápida, platos preparados o alimentos a los que se haya añadido azúcar o sal.
12. DEBES ofrecerle agua en un vaso o taza, pero no te preocupes si no muestra interés. En especial, los bebés amamantados probablemente seguirán obteniendo todos los líquidos que necesitan del pecho durante algún tiempo.
13. DEBES estar preparado para el caos y el desorden. Un plástico bajo la trona protegerá el suelo o la alfombra y facilitará la limpieza. También te permitirá volver a ofrecer al bebé los alimentos que se hayan caído, disminuyendo la cantidad de comida desperdiciada. (¡Te sorprenderá positivamente descubrir lo rápido que el bebé aprende a comer manchando menos!).
14. DEBES continuar amamantando a tu bebé a demanda, durante todo el tiempo que quiera. Es probable que cambie el patrón de las tomas a medida que come más.
15. Si tienes antecedentes familiares de intolerancia, alergias alimentarias o trastornos digestivos, DEBES consultar a tu pediatra antes de comenzar.
16. Finalmente, ¡DEBES disfrutar viendo como tu bebé aprende a comer y observando cómo desarrolla su habilidad con las manos y la boca durante todo el proceso!
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Alimentación complementaria
INFORMACION SOBRE ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA
fuente: criandomultiples.info
INTRODUCCIÓN A LA AC
INTRODUCCIÓN A LA AC
La OMS recomienda lactancia exclusiva hasta los 6 meses.
La Asociación Española de Pediatría (AEPED) nos advierte de que "la introducción de alimentos antes de los 6 meses puede ser causa de alergias e intolerancias".
A partir de los 6 meses:
Manzana, pera, plátano, aguacate.
- La papaya entre los 6 y 8 meses.
Introducción de los cereales (recomendaciones de la AEPED):
• Evitar el gluten antes de los 7-8 meses (cereales con trigo, cebada, centeno o avena)
• Los cereales pueden prepararse con leche materna, agua o caldo, o añadirlos a las papillas. No es necesario darlos con una leche artificial.
- Cereales sin gluten: arroz, maíz,
A partir de los 8 meses:
Ciruela, uva, melón, naranja, mandarina (OJO: hay quien dice que se deben dar más tarde los cítricos).
La Asociación Española de Pediatría (AEPED) nos advierte de que "la introducción de alimentos antes de los 6 meses puede ser causa de alergias e intolerancias".
A partir de los 6 meses:
Manzana, pera, plátano, aguacate.
- La papaya entre los 6 y 8 meses.
Introducción de los cereales (recomendaciones de la AEPED):
• Evitar el gluten antes de los 7-8 meses (cereales con trigo, cebada, centeno o avena)
• Los cereales pueden prepararse con leche materna, agua o caldo, o añadirlos a las papillas. No es necesario darlos con una leche artificial.
- Cereales sin gluten: arroz, maíz,
A partir de los 8 meses:
Ciruela, uva, melón, naranja, mandarina (OJO: hay quien dice que se deben dar más tarde los cítricos).
A partir de los 12 meses:
- Tomate (a partir de los 12 o 15 meses, con cautela ya que a algunas personas les da alergia).
- Espárragos.
- Recomendación de la AEPED: Evitar los alimentos alergénicos (leche de vaca, soja, clara de huevo, frutos secos) hasta los 12 meses.
- El nabo, la remolacha, el rábano y las espinacas son verduras ricas en nitritos que no deben ofrecerse hasta después del año, cuando el bebé es más capaz de metabolizar dichas sustancias. Tampoco deben darse las más flatulentas e indigestas: col, bróculi o coliflor.
A partir de los 15 meses:
- Las lentejas (a pesar de ser legumbre): son las más suaves, pero las primeras veces es mejor darlas sin piel (esto se consigue pasándolas por un pasapurés manual -chino-)
- Guisantes (mejor sin piel, que es más indigesta)
A partir de los 18 meses:
- Fresas, cerezas, moras (frutas del bosque en general), melocotón y albaricoque, kiwi, piña.
- Cerdo
- Pescado azul
- Pez espada
- Legumbres: mejor esperar a los 18 meses, porque son difíciles de digerir y un poco alergénicas.
A partir de los 6-7 años:
- Recomendación de la AEPED: Los frutos secos, no molidos, no se deben dar antes de los 6-7 años, ya que existe riesgo de atragantamiento que puede ser grave.
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EL BEBE AMAMANTADO Y LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA
Ana Martínez Rubio. Pediatra. S.A.S. Centro de Salud de Pilas. Sevilla. (Dic. 1999.)
Ana Martinez es madrina del Colectivo la Leche de Sevilla.
Recomendaciones “clásicas”
Me refiero a las más conocidas y utilizadas los últimos 20 años, es decir, de la época en que se ha abandonado el pecho de forma masiva. Estas recomendaciones pueden variar de un pediatra a otro, de una ciudad a otra, y, por supuesto, de un país a otro.
Conviene recordar que NO SON NORMAS sino RECOMENDACIONES
1.- Fórmula de inicio desde el destete (generalmente precoz, debido a la introducción de biberones suplementarios) (Un biberón de “ayuda” a quien ayuda no es a la madre a tener más leche, sino a las casas comerciales a vender sus productos)
2.- Fórmula infantil de continuación (2) desde los 4-5 meses
3.- Cereales sin gluten desde los 3-5 meses
4.- Cereales con gluten desde los 7-8 meses
5.- Frutas desde los 4-5 meses
6.- Verduras desde los 5-6 meses
7.- Carne de pollo, ternera, pavo o cordero, desde los 6-7 meses
8.- Pescado desde los 10 meses
9.- Yema de huevo desde los 9-10 meses
10.- Huevo completo desde el año.
VENTAJAS:
- Parece ser que tanto a las madres como a los médicos y pediatras, les da seguridad disponer de una pauta.
- No hay ningún “disparate”. Es una pauta bastante razonable.
- Introduce paulatinamente los distintos alimentos.
INCONVENIENTES:
- Se toman por NORMAS lo que solo son RECOMENDACIONES.
- El hecho de que cambie de un pediatra a otro, de una ciudad a otra, puede inducir confusión y duda.
- Cuando un niño o una familia sigue una pauta algo diferente, cuando introducen algún alimento en otro orden o “demasiado pronto”, un comentario o una regañina por parte del médico, puede inducir culpabilidad en la familia.
Recomendaciones de los “expertos”: OMS, ESPGAN y AAP
1.- Dar el pecho exclusivamente hasta los 6 meses de edad.
2.- Introducir otros alimentos a partir de esa edad, continuando con lactancia materna.
3.- A partir de los 6 meses, si el bebé toma otros alimentos, la leche materna (o artificial) debe ser al menos el 50% de la energía que recibe.
4.- Los alimentos nuevos deben introducirse poco a poco, de uno en uno, para observar si aparecen reacciones. Especialmente en familias con alergias. En esos casos, los alimentos más alergénicos (leche de vaca, pescado y huevo) deben darse después de cumplir un año.
5.- No hay ninguna razón para introducir primero la fruta y luego la verdura o hacerlo al revés. Hay que basarse en las costumbres locales y familiares, así como en los productos de la tierra.
6.- Los alimentos con gluten no deben introducirse antes de los 4 meses. Recomiendan darlos después de los 6 meses.
7.- Adaptarse a la maduración y al desarrollo psicomotriz del niño.
Así que la introducción de otros alimentos no se hace tanto en función de la edad como del grado de desarrollo del bebé. La criatura está lista para empezar a tomar otros alimentos cuando:
- Es capaz de sentarse sin ayuda (seria muy difícil dar de comer a un niño que se cae para los lados)
- Pierde el reflejo de extrusión, que hace que los niños expulsen la cuchara con la lengua (Probablemente la utilidad originaria de este reflejo es impedir que los bebés se traguen moscas, piedras y porquerias, hasta que adquieren cierto discernimiento para distinguir lo que se come de lo que no se come, por si acaso, lo escupen todo)
- Muestra interés por la comida de los adultos.
- Sabe mostrar hambre y saciedad con sus gestos. Al ver acercarse una cuchara, el niño que tiene hambre abre la boca y mueve la cabeza hacia delante. El que está saciado, la cierra y mueve la cabeza a un lado.
8.- La lactancia materna debe continuar hasta los 2 años y más adelante, si la madre y el hijo así lo desean. La leche de mujer continúa siendo una importante fuente de nutrientes para el niño mayorcito, así como vehículo de defensas vivas.
9.- Dar el pecho antes que los otros alimentos para que la madre siga teniendo mucha leche.
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OMS = Organización Mundial de la Salud.
ESPGAN = Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátricas
AAP = Asociación Americana de Pediatría.
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En la práctica ¿Qué debo hacer?
No hay una forma única correcta de alimentar a los bebés. Cada país, cada cultura, cada familia, tiene algunas costumbres especiales en este sentido.
Estas son algunas de las preguntas que me hacen las madres de niños amamantados a la hora de la alimentación y las respuestas que, a la luz de mis conocimientos actuales, suelo dar.
1.- Cuando solo toma el pecho ¿Cómo sé que mi leche es suficiente?
El bebé mama tranquilo. Moja 5-6 pañales al día. Gana peso según la edad (aunque hay muchas variaciones de un bebé a otro).
2.- ¿Cuándo es hora de darle una papilla?
Cuando se mantiene sentado (con apoyo) y acepta la cuchara.
3.- ¿Hay que empezar siempre por la papilla de cereales?
NO. Hay varios motivos:
- El primero es que si el bebé toma tu leche, no necesita para nada tener que tomar una leche de fórmula para preparar esa papilla.
- Si por casualidad, el bebé fuera intolerante a la leche de vaca (a base de la cual se fabrican todas las formulas) le podría producir reacción. La mayoría de los casos de niños con DERMATITIS ATÓPICA son casos de bebé con intolerancia a las proteínas de la leche de vaca. Por cierto, la alergia alimentaria más frecuente es precisamente a la leche de vaca.
- Las calorías extra que proporcionan las harinas de cereales, que son carbohidratos, las aportan 60 ml de tu propia leche, de forma más equilibrada (tiene además proteínas y grasas), si le das el pecho un ratito más de esos que lloriquea, o si toma por la noche.
4.- ¿Empiezo entonces por la fruta o por la verdura?
DA IGUAL. Empieza por lo que te parezca, solo que poco a poco.
La forma más natural de empezar es ofreciéndole un poco de lo que tú comes (por supuesto ni callos, ni calamares en su tinta, ni fabada asturiana). Un guiso sencillo y habitual en nuestra tierra son las patatas con carne. Prueba con la puntita de la cuchara. Guisa con poca sal y pocas especias. También puede ofrecerle lentejas arroz, guisantes con zanahorias... O prueba a darle a chupar pera, plátano, mandarina, caqui... que son frutas que casi se deshacen en la boca. La manzana suelta trozos más duros y se puede atragantar
6.- He probado a darle la papilla de frutas y ¡no la quiere!
Es verdad. Conozco a muy pocos niños que les guste la papilla clásica (plátano, manzana, pera, zumo de naranja). A lo mejor la prueba, pero no se termina todo lo que has preparado. Déjale probar.
La mayoría de los bebés prefieren tomar las frutas por separado, es decir, que la pera sepa a pera y el plátano a plátano. A partir de los 6-7 meses, le gustará tomar unos cuantos trocitos que e él cogerá con su propia mano.
Recuerda: una toma de frutas tiene menos calorías y menos proteínas que tu leche. Si el bebé está creciendo necesita muchas proteínas. Las vitaminas de la fruta se necesitan en muy poca cantidad.
7.- ¿Le hago su pucherito de verdura clásico o son mejores los potitos?
El pucherito de verduras suele llevar una mezcla de verduras variadas, según la estación, incluyendo ocasionalmente lentejas, arroz y guisantes.
También es habitual cocer un poco de carne o pollo y echar un poco de aceite de oliva. Estupendo. Es un buen alimento.
Si no pones la carne (trituras solo la verdura) el bebé necesitará las proteínas de tu leche. Aunque se recomienda poner verduras variadas, pues cada una aporta minerales o vitaminas distintas, no es necesario que vayan todas juntas siempre. Se puede variar de uno a otro día.
Los potitos son lo mismo, pero de fábrica. Son baratos. Sin duda son un buen recurso para algún día aislado. En su fabricación se pierden sin embargo muchas vitaminas. Y en su composición, a veces introducen alimentos demasiado pronto para lo que nos gusta a los pediatras. Por ejemplo, hay potitos con pescado recomendados para niños a partir de 5 meses.
8.- ¿Le puedo triturar nuestra comida?
Por supuesto que sí. Con las excepciones lógicas: alimentos muy salados, condimentados con especias con mucha grasa o fuertes.
Hay algunas verduras que no se recomiendan en los bebés antes del año: las coles de bruselas, los nabos, las remolachas, las espinacas.... Se debe a que concentran algunos de los abonos utilizados en su cultivo. Ojo: las zanahorias también concentran los nitritos.
9.- Si no le doy cereales ¿no le faltará ningún nutriente?
No. Tu leche aporta todos los fundamentales. Y si ya toma puré de verdura, puedes ponerle arroz de vez en cuando, que también es un cereal. O puedes darle alguna galleta o pan.
10.- ¿Cuándo le puedo dar ya pan o galletas?
Como se hacen con cereales que contienen gluten (trigo, la mayoría de las veces), no debe tomarlos antes de los 6 meses.
Los niños con enfermedad celiaca no toleran el gluten, pero solo uno por cada 1500-2500 niños la padece Tomar el gluten más tarde no perjudica a nadie y permite a ese potencial enfermo, enfermar más tarde, lo que tendrá consecuencias menos graves para él que silo toma muy precozmente.
11.- Bueno, y si quiero darle cereales ¿qué otras alternativas tengo?
Varias. Los ingleses toman porridge que es un papilla de agua o leche con harina de avena. Los canarios toman su famoso Gofio que es harina de maíz tostado y se lo dan a los bebés con caldo o con leche o con fruta.
Si el niño tiene ya cerca de un año, puedes hacerle una papilla de cereales con leche de vaca esterilizada. O darle leche migada con pan. O con galletas.
Pero también se puede añadir en la papilla de frutas (si tu hijo es de los que si les gusta) o puede mezclarse con zumo de frutas o con caldo de verduras
Al caldo de las verduras se le puede añadir sémola de trigo o de arroz, o tapioca, aunque estos productos tienen que hervir un ratito.
12 .- Hay papillas de cereales con 5, 6, 7 y 8 cereales. ¿Cuál es la mejor?
Todas son buenas en el sentido de que ninguna es perjudicial.
Aunque algunas contienen sustancias que no son necesarias como la miel o el cacao. No se deben recomendar los alimentos muy dulces, porque los bebés todavía no saben limpiarse la boca y pueden producirse caries.
Por otra parte, si la humanidad suele alimentarse a base de trigo, arroz y maíz, por qué vamos a dar a los bebés harinas a base de centeno, cebada, mijo y sorgo, si son cereales que tradicionalmente se destinaban a los animales?
En mi opinión con las de 5 cereales basta.
13.- Y cuando cumpla un año ¿ Qué tengo que darle de comer?
No hace falta cambiar de golpe de alimentación.
A partir de que los niños cumplen un año, podemos ir cambiando paulatinamente sus comidas haciéndolas más y más parecidas a las que comemos el resto de las personas de la casa. Es decir, que el bebé ya debe masticar sólidos, irá aprendiendo a usar la cuchara y el tenedor y probará más alimentos.
En general, los bebés que toman el pecho cambian muy bien a la comida “de mayor”. Les encanta la cuchara aunque prefieren los dedos al tenedor. Si se les permite “jugar un poco” con la comida, da mejor resultado que darle siempre de comer como si todavía fueran bebés, para que no se manchen o para que se lo terminen todo. A la larga estas prácticas se vuelven en contra de la madre.
14.- Si no le gusta a un niño la fruta ¿es bueno darle zumo?
Es raro que un bebé que toma el pecho se niegue a tomar fruta natural. Pero si de verdad te parece que toma muy poca, puedes darle algo de zumo natural, para que tenga vitaminas. La licuadora es útil para esto, pero se queda dentro de ella otro de los componentes de la fruta que nos interesa: la fibra.
15.- Y los zumos comerciales ¿son buenos?
En realidad, los zumos comerciales son totalmente innecesarios en la alimentación (tanto de niños como de adultos). Primero, porque han perdido casi todas las vitaminas naturales. Segundo, porque no aportan la fibra de la fruta. Tercero, porque suelen tener algún conservante, estabilizante o sustancia artificial. Cuarto, porque tienen exceso de azúcares Incluso los que especifican que no tienen azúcar añadido, tienen los azúcares propios de la fruta. Uno de ellos es el sorbitol y esta sustancia puede producir diarrea. Por ejemplo, el zumo que más sorbitol contienen es el de manzana y... mucha gente opina que es bueno en caso de diarrea!. Por ultimo, recordemos el efecto cariogénico de todos los azúcares, aunque sean “naturales”
16.- ¿Es bueno un chorrito de aceite en la comida?
Sí. Aporta unas pocas calorías más y facilita la absorción de las vitaminas liposolubles. Tu leche tiene un poco de grasa también por ese mismo motivo.
17.- ¡Mi hijo no quiere tomar nada por biberón!
Pues claro. Si no lo necesitó al principio, ahora quiere mejor la cuchara. No te preocupes. Los niños no necesitan “acostumbrarse” a los biberones. De mayor lo que va a usar son cubiertos.
18.- Si no toma frutas, ¿le doy potitos de frutas o preparados en polvo?
Ninguno de ellos. Es decir: es raro que no tome ABSOLUTAMENTE nada de fruta. Seguro que, si le das el pecho, prueba de tu comida. Los que toman el pecho están acostumbrados a los cambios de sabores. Los que toman biberones no y quizá por eso les cuesta probar otros alimentos.
Los potitos de fruta apenas tienen vitaminas, aunque si les queda la fibra. Pero su sabor no parece en ningún modo a la fruta normal. Usar solo excepcionalmente.
Los preparados de harina “multifrutas” tienen más harina (cereales) que frutas. Ni tienen vitaminas, ni fibra. Casi solo hidratos de carbono. No recomendado.
19.- ¿Cuándo puede empezar a masticar?
La mayoría de los bebés pueden masticar (aunque no tengan dientes) alimentos sólidos a partir de la edad en que son capaces de cogerlos con la mano y llevárselos a la boca, es decir, sobre los 6-8meses.
No hay que tener tanto miedo a que pueda atragantarse, aunque conviene estar atentos por si se mete algún trozo grande, que no se deshaga bien. Por ejemplo, la pera, el pan, se deshacen prácticamente en la boca, al ablandarse por la saliva. Sin embargo la manzana no. Y mucho mas peligrosos son los frutos secos. Esos no deben estar presentes si el bebé anda suelto. Conviene que los niños aprendan a masticar a la edad adecuada, cuando están preparados para ello, o de lo contrario, les costará mucho más.
Sin embargo no me parece acertado hacer purés gruesos, con trozos. Creo que también a los mayores nos puede dar náuseas encontrar un “tropezón” inesperado en un puré o una crema.
20.- ¡Le encanta usar la cuchara pero pone todo perdido!
Claro. Es lo normal. Primero aprende a “coger” la cuchara, pero sin querer, al llegar cerca de la boca, la gira y se cae el contenido. Más adelante, sobre los 15-18 meses, será ya capaz de conseguir que la comida llegue a la boca.
No le desanimes a probar aunque tengas que bañarle después. Es mejor que aprenda cuando está interesado en ello, en el momento en que él mismo Le está diciendo que está preparado.
21.- ¿Cuando puedo empezar a darle leche entera de vaca?
A partir de que cumpla un año. Antes de esa edad no es conveniente, porque al parecer, además de que apenas contiene hierro, puede producir un sangrado microscópico en el intestino del bebe y producirle por tanto anemia ferropénica.
Conviene que sea leche entera y esterilizada. La leche desnatada pierde las vitaminas A y D, necesarias para su crecimiento (la D).
Las leches “de continuación” tienen como ventaja que aportan hierro, pero son caras.
Las leches "junior" tienen azúcar añadido, y les han modificado las grasas (mitad animales, mitad vegetales). No me parece que sean necesarias si el resto de la alimentación es equilibrada. También son caras.
22.- ¿Qué tipo de yogur es el mas adecuado?
El natural. Por supuesto. Los de sabores, solamente se diferencian en unas pequeñas cantidades de colorante y aroma
(Aditivos autorizados E-XXX) totalmente innecesarios, aunque sean inocuos.
23.- ¿Yogurt son azúcar o sin azúcar?
Los humanos tenemos predisposición natural a que nos gusten los sabores dulces. Sin embargo, el exceso de dulces puede abocarnos a las caries, la obesidad... y por tanto se suele recomendar que no acostumbremos a los bebés a los sabores exclusivamente dulces.
El yogur natural sin azúcar puede resultar muy ácido pero sólo si no lo ha probado antes azucarado.
El menos ácido es el tipo BIO, le sigue el Chamburcy y los otros, son todos un poco más ácidos.
24.- ¡Hay tantos tipos de yogurt!
Si. Pero algunos tienen “trampas”.
Ejemplos: el Griego, contienen doble proporción de grasa que los normales. Conviene leer las etiquetas de composición.
25.- ¡Y hay tantos postres lácteos!
En efecto. Algunos, por su envase o publicidad poco dará pueden hacemos creer que se trata de yogur, pero no lo son. Suelen ser productos con espesantes (las natillas, los postres de chocolate, toffe, mousse,...
Los postres lácteos que no necesitan refrigeración (Pascual y PMI) aunque están hechos con leche fermentada, son tratados con calor, por lo tanto, las bacterias que proporcionan uno de los mayores méritos al yogurt, se mueren. O sea, que aunque desde el punto nutricional son iguales, y tienen poca lactosa, no aportan bifidobacterias a la 2 flora intestinal de quien los consume. Así que, en caso de diarrea: yogurt-yogurt.
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RAZONES PARA LA INTRODUCCION DE LA ALIMENTACION COMPLEMENTARIA:
Este interesante y completísimo artículo podeis leerlo entero en la web de Ana Chafrén: http://www.cozybebe.org/index_archivos/ ... taria1.htm
Dentro podeis encontrar:[/color]
*** POSIBLES INCONVENIENTES DE LA INTRODUCCION PREMATURA DE LA ALIMENTACION COMPLEMENTARIA (1)
*** RECOMENDACIONES ACTUALES PARA LA INTRODUCCIÓN DE LA ALIMENTACION COMPLEMENTARIA
(Recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría, de la OMS y de UNICEF)
*** ¿QUÉ TIPO DE ALIMENTOS?
*** ¿QUÉ CANTIDAD?
*** ¿CUÁNDO INTRODUCIRLOS?
*** ¿CÓMO EMPEZAR?
*** ¿Y SI NO QUIERE?
*** ALGUNOS FALSOS MITOS DE LA ALIMENTACIÓN INFANTIL
... A partir de los 6 meses han de tomar leche de continuación
La leche de continuación es un invento comercial, sin apenas utilidad práctica. Tanto la AAP como la OMS opinan que las leches de continuación son innecesarias y recomiendan tomar la misma leche durante el primer año.
¿Para que la inventaron, entonces? Muy sencillo. La ley prohíbe, en muchos países (incluido España), hacer publicidad de la leche de inicio. Pero la mayoría, por desgracia, no prohíben la publicidad de la leche de continuación. Así que para los fabricantes es ideal disponer de dos leches con el mismo nombre, que sólo se diferencien por el numerito, de esta manera al publicitar PATATIN 2 consiguen hacer aumentar las ventas de PATATIN 1.
La principal utilidad de las leches de continuación, según la ESPGAN, es que son más baratas. Como la leche artificial es cara, las madres con menos recursos que dan el biberón pueden sentirse tentadas a introducir antes del año la leche entera de vaca, lo que no sería muy conveniente. Una leche que, sin ser tan adaptada, saliese más barata, podría resultar útil.
¿Sin ser tan adaptada? En efecto. La leche de vaca tiene un exceso de proteínas, más del triple que la leche materna lo que es uno de sus mayores peligros ya que un bebé no puede metabolizar una cantidad tan grande de proteínas, y puede enfermar gravemente. La fabricación de la leche artificial consta de varios pasos, uno de los cuales es quitar la mayor parte de las proteínas, proceso que no es nada fácil. Si no hay que quitarle tantas, resulta más fácil de fabricar y, por tanto, más barata. La ESPGAN parece creer que la diferencia de precio será sustancial, pero al menos en España, la diferencia para el consumidor es muy pequeña.
No es que la leche de continuación sea mejor para los bebés mayores. Es peor que la leche de inicio, porque está menos adaptada. Pero los bebés mayores tienen una mayor capacidad para metabolizarla por lo que es más fácil que la puedan tolerar.
La industria láctea intenta darle la vuelta a la tortilla y vender la leche de continuación como “enriquecida en proteínas para cubrir las necesidades en aumento de su hijo”, pero no hay que dejarse engañar. Las necesidades de proteínas de los niños disminuyen a medida que crecen por lo que el exceso de proteínas en la leche de continuación no es ninguna ventaja para los bebés, sino sólo un desecho industrial...
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PRINCIPIOS DE ORIENTACIÓN PARA LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA DEL NIÑO AMAMANTADO
Organización Panamericana de la Salud, Washington DC, 2003
CONTENIDO
Introducción
Resumen de los principios de orientación
Duración de la lactancia materna exclusiva y edad de introducción de los alimentos complementarios
Mantenimiento de la lactancia materna
Alimentación perceptiva
Preparación y almacenamiento seguros de los alimentos complementarios
Cantidad necesaria de alimentos complementarios
Consistencia de los alimentos
Frecuencia de comidas y densidad energética
Contenido nutricional de los alimentos complementarios
Uso de suplementos de vitaminas y minerales o productos fortificados para niños y madres
Alimentación durante y después de la enfermedad
Uso de estos principios de orientación
Podeis leerlo en: http://www.paho.org/Spanish/AD/FCH/NU/Guiding_Principles_CF.pdf
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ALIMENTOS A EVITAR
• De los 0 a los 4 meses
• De los 4 a los 12 meses
• De los 12 a los 36 meses
• Otros posibles alergenos (para familias propensas a las alergias)
• Prevención de la asfixia
• Sintomologia de las reacciones alérgicas
Mientras tu bebe crece, a este le va a apetecer agarrar un poquito de comida de tu plato y tu misma vas a sentirte preparada para ir introduciéndole nuevos alimentos en su dieta. Pero no todos los alimentos son buenos para tu bebe. Algunos pueden asfixiar a tu bebe, otros no son bueno para el aparato digestivo de tu bebe aun en desarrollo y otros pueden despertar alergias.
De los 0 a los 4 meses
Cualquier comida solida. Se recomienda que solo tomen leche materna o formula.
De los 4 a los 12 meses
Citricos: la introducción de citricos (tanto zumos como fruta) antes de 1 ano puede provocar una reaccion alergica al bebe, especialmente si tu familia tiene tendencia a las alergias en general.
Clara de huevo: tu bebe puede comer yema de huevo, pero esperate hasta que tenga 1 ano para introducirle la clara pues al contener tanta proteína puede provocarle una reacción alérgica. De hecho, si tu familia tiene antecedentes de alergia y crees que tu bebe es propenso a ellas, deberías esperar hasta los 2 anos para darle clara de huevo.
Miel: la miel puede contener esporas de Clostridium botilinum, las cuales causan botulismo (infección gástrica muy grave). Los intestinos de un adulto están preparados para prevenir el crecimiento de dichas esporas, pero en el caso del un bebe, estas esporas pueden desarrollarse y hacer que produzca ciertas toxinas de por vida y deberá tratarse médicamente.
Manteca de cacahuete: el maní (cacahuetes) es altamente alérgico y puede provocar una reacción alérgica muy violenta. Espera a que tu bebe tenga al menos 1 ano para introducirle este alimento. Si tu o tu pareja tiene alergia a los cacahuetes, espera a los 3 anos del bebe para darle manteca de cacahuete. Otra razón para dejar de lado este alimento es su consistencia pegajosa, la cual puede dificultar que el bebe se lo trague de forma segura.
Trigo o productos derivados del trigo: la mayoría de bebes pueden comer trigo –que se encuentra en la mayoría de cereales y pan- cuando tienen 6-8 meses de edad. A pesar de esto, el trigo es conocido como el más común de los alimentos que producen alergia. Así pues, si estas preocupada por las alergias es una buena idea esperar hasta que tu bebe tenga 1 ano.
Marisco: dado que puede ser altamente alérgico, los expertos recomiendan excluir el marisco hasta que el bebe tenga 1 ano amenos que creas que tu bebe es susceptible a alergias, que deberás esperar hasta los 3 o 4 anos.
Frutos secos provenientes de árboles (como las nueces): si crees que tu bebe tiene propensión a las alergias, debes esperar hasta los 3 o 4 anos para darle frutos secos. Si no, le puedes dar frutos secos a partir del 1 ano de edad si están contenidos y bien triturados en la papilla o están en forma de manteca. Los frutos secos enteros o troceados son un peligro de asfixia.
Leche de vaca: tu bebe no puede digerir las proteínas de que encuentran en la leche de vaca durante el primer ano, a parte de que esta no tiene todos los nutriente que tu bebe necesita y que contiene minerales que pueden dañar sus riñones.
De los 12 a los 36 meses
Leche descremada: tu bebe necesita la grasa y las calorías de la leche entera para crecer y desarrollarse. A los 2 anos (y a menos que tenga algún problemas en su crecimiento) le puedes empezar a dar leche baja en grasa si quieres.
Otros posibles alergenos (para familias propensas a las alergias)
Si te preocupa el tema de las alergias porque piensas que tu bebe puede ser propenso a ellas o tu o tu pareja tenéis alergias, deberías posponer la introducción de otros alimentos como maíz, soja, chocolate, y otros alimentos a los que tu o tu pareja seas alérgicos hasta que el bebe tenga al menos 1 ano. Dependiendo de lo grave que es tu alergia o la de tu pareja, deberás esperar aun más tiempo. Lo mejor en este caso es que hables con el pediatra del bebe.
Si estas dándole el pecho a tu bebe, evitando cualquier tipo de fruto seco, huevos y leche en tu dieta puedes prevenir o retrasar la aparición de alergias en
tu bebe.
Prevención de la asfixia
Pedazos grandes: la comida debe tener como máximo el tamaño de un guisante para la seguridad del bebe, de esta forma nada se quedara atascado en su garganta. Los vegetales como la zanahoria, arbejas, apio, etc. deben ser cortados a trocitos muy pequeñitos, triturados o cocinados y después cortados. Las frutas como la uva, los tomates cherry, las bolas de melón, etc. deben ser cortados a cuartos antes de ser servidos. La carne y los quesos también deben ser cortados en pedazos muy pequeños o triturados.
Alimentos pequeños y duros: frutos secos, palomitas de maíz, pastillas para la tos, caramelitos duros, pasas, y otros tipos de pequeña fruta seca o semillas son alimentos que pueden asfixiar a tu bebe. Evita también el chicle y alimentos blandos como los marshmallows (nubes) y los dulces a base de gelatina porque pueden quedarse clavados en la garganta de tu bebe.
Sintomologia de las reacciones alérgicas
Los síntomas de una reacción alérgica a un alimento son: vómitos, diarrea, sarpullido, hinchazón, dolor abdominal, tos, excesivos gases, urticaria, picor, nariz goteando, dificultad para respirar, hinchazón de estomago, resuello.
Fuente: http://www.babycenter.com/refcap/baby/b ... /9195.html
- Tomate (a partir de los 12 o 15 meses, con cautela ya que a algunas personas les da alergia).
- Espárragos.
- Recomendación de la AEPED: Evitar los alimentos alergénicos (leche de vaca, soja, clara de huevo, frutos secos) hasta los 12 meses.
- El nabo, la remolacha, el rábano y las espinacas son verduras ricas en nitritos que no deben ofrecerse hasta después del año, cuando el bebé es más capaz de metabolizar dichas sustancias. Tampoco deben darse las más flatulentas e indigestas: col, bróculi o coliflor.
A partir de los 15 meses:
- Las lentejas (a pesar de ser legumbre): son las más suaves, pero las primeras veces es mejor darlas sin piel (esto se consigue pasándolas por un pasapurés manual -chino-)
- Guisantes (mejor sin piel, que es más indigesta)
A partir de los 18 meses:
- Fresas, cerezas, moras (frutas del bosque en general), melocotón y albaricoque, kiwi, piña.
- Cerdo
- Pescado azul
- Pez espada
- Legumbres: mejor esperar a los 18 meses, porque son difíciles de digerir y un poco alergénicas.
A partir de los 6-7 años:
- Recomendación de la AEPED: Los frutos secos, no molidos, no se deben dar antes de los 6-7 años, ya que existe riesgo de atragantamiento que puede ser grave.
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EL BEBE AMAMANTADO Y LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA
Ana Martínez Rubio. Pediatra. S.A.S. Centro de Salud de Pilas. Sevilla. (Dic. 1999.)
Ana Martinez es madrina del Colectivo la Leche de Sevilla.
Recomendaciones “clásicas”
Me refiero a las más conocidas y utilizadas los últimos 20 años, es decir, de la época en que se ha abandonado el pecho de forma masiva. Estas recomendaciones pueden variar de un pediatra a otro, de una ciudad a otra, y, por supuesto, de un país a otro.
Conviene recordar que NO SON NORMAS sino RECOMENDACIONES
1.- Fórmula de inicio desde el destete (generalmente precoz, debido a la introducción de biberones suplementarios) (Un biberón de “ayuda” a quien ayuda no es a la madre a tener más leche, sino a las casas comerciales a vender sus productos)
2.- Fórmula infantil de continuación (2) desde los 4-5 meses
3.- Cereales sin gluten desde los 3-5 meses
4.- Cereales con gluten desde los 7-8 meses
5.- Frutas desde los 4-5 meses
6.- Verduras desde los 5-6 meses
7.- Carne de pollo, ternera, pavo o cordero, desde los 6-7 meses
8.- Pescado desde los 10 meses
9.- Yema de huevo desde los 9-10 meses
10.- Huevo completo desde el año.
VENTAJAS:
- Parece ser que tanto a las madres como a los médicos y pediatras, les da seguridad disponer de una pauta.
- No hay ningún “disparate”. Es una pauta bastante razonable.
- Introduce paulatinamente los distintos alimentos.
INCONVENIENTES:
- Se toman por NORMAS lo que solo son RECOMENDACIONES.
- El hecho de que cambie de un pediatra a otro, de una ciudad a otra, puede inducir confusión y duda.
- Cuando un niño o una familia sigue una pauta algo diferente, cuando introducen algún alimento en otro orden o “demasiado pronto”, un comentario o una regañina por parte del médico, puede inducir culpabilidad en la familia.
Recomendaciones de los “expertos”: OMS, ESPGAN y AAP
1.- Dar el pecho exclusivamente hasta los 6 meses de edad.
2.- Introducir otros alimentos a partir de esa edad, continuando con lactancia materna.
3.- A partir de los 6 meses, si el bebé toma otros alimentos, la leche materna (o artificial) debe ser al menos el 50% de la energía que recibe.
4.- Los alimentos nuevos deben introducirse poco a poco, de uno en uno, para observar si aparecen reacciones. Especialmente en familias con alergias. En esos casos, los alimentos más alergénicos (leche de vaca, pescado y huevo) deben darse después de cumplir un año.
5.- No hay ninguna razón para introducir primero la fruta y luego la verdura o hacerlo al revés. Hay que basarse en las costumbres locales y familiares, así como en los productos de la tierra.
6.- Los alimentos con gluten no deben introducirse antes de los 4 meses. Recomiendan darlos después de los 6 meses.
7.- Adaptarse a la maduración y al desarrollo psicomotriz del niño.
Así que la introducción de otros alimentos no se hace tanto en función de la edad como del grado de desarrollo del bebé. La criatura está lista para empezar a tomar otros alimentos cuando:
- Es capaz de sentarse sin ayuda (seria muy difícil dar de comer a un niño que se cae para los lados)
- Pierde el reflejo de extrusión, que hace que los niños expulsen la cuchara con la lengua (Probablemente la utilidad originaria de este reflejo es impedir que los bebés se traguen moscas, piedras y porquerias, hasta que adquieren cierto discernimiento para distinguir lo que se come de lo que no se come, por si acaso, lo escupen todo)
- Muestra interés por la comida de los adultos.
- Sabe mostrar hambre y saciedad con sus gestos. Al ver acercarse una cuchara, el niño que tiene hambre abre la boca y mueve la cabeza hacia delante. El que está saciado, la cierra y mueve la cabeza a un lado.
8.- La lactancia materna debe continuar hasta los 2 años y más adelante, si la madre y el hijo así lo desean. La leche de mujer continúa siendo una importante fuente de nutrientes para el niño mayorcito, así como vehículo de defensas vivas.
9.- Dar el pecho antes que los otros alimentos para que la madre siga teniendo mucha leche.
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OMS = Organización Mundial de la Salud.
ESPGAN = Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátricas
AAP = Asociación Americana de Pediatría.
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En la práctica ¿Qué debo hacer?
No hay una forma única correcta de alimentar a los bebés. Cada país, cada cultura, cada familia, tiene algunas costumbres especiales en este sentido.
Estas son algunas de las preguntas que me hacen las madres de niños amamantados a la hora de la alimentación y las respuestas que, a la luz de mis conocimientos actuales, suelo dar.
1.- Cuando solo toma el pecho ¿Cómo sé que mi leche es suficiente?
El bebé mama tranquilo. Moja 5-6 pañales al día. Gana peso según la edad (aunque hay muchas variaciones de un bebé a otro).
2.- ¿Cuándo es hora de darle una papilla?
Cuando se mantiene sentado (con apoyo) y acepta la cuchara.
3.- ¿Hay que empezar siempre por la papilla de cereales?
NO. Hay varios motivos:
- El primero es que si el bebé toma tu leche, no necesita para nada tener que tomar una leche de fórmula para preparar esa papilla.
- Si por casualidad, el bebé fuera intolerante a la leche de vaca (a base de la cual se fabrican todas las formulas) le podría producir reacción. La mayoría de los casos de niños con DERMATITIS ATÓPICA son casos de bebé con intolerancia a las proteínas de la leche de vaca. Por cierto, la alergia alimentaria más frecuente es precisamente a la leche de vaca.
- Las calorías extra que proporcionan las harinas de cereales, que son carbohidratos, las aportan 60 ml de tu propia leche, de forma más equilibrada (tiene además proteínas y grasas), si le das el pecho un ratito más de esos que lloriquea, o si toma por la noche.
4.- ¿Empiezo entonces por la fruta o por la verdura?
DA IGUAL. Empieza por lo que te parezca, solo que poco a poco.
La forma más natural de empezar es ofreciéndole un poco de lo que tú comes (por supuesto ni callos, ni calamares en su tinta, ni fabada asturiana). Un guiso sencillo y habitual en nuestra tierra son las patatas con carne. Prueba con la puntita de la cuchara. Guisa con poca sal y pocas especias. También puede ofrecerle lentejas arroz, guisantes con zanahorias... O prueba a darle a chupar pera, plátano, mandarina, caqui... que son frutas que casi se deshacen en la boca. La manzana suelta trozos más duros y se puede atragantar
6.- He probado a darle la papilla de frutas y ¡no la quiere!
Es verdad. Conozco a muy pocos niños que les guste la papilla clásica (plátano, manzana, pera, zumo de naranja). A lo mejor la prueba, pero no se termina todo lo que has preparado. Déjale probar.
La mayoría de los bebés prefieren tomar las frutas por separado, es decir, que la pera sepa a pera y el plátano a plátano. A partir de los 6-7 meses, le gustará tomar unos cuantos trocitos que e él cogerá con su propia mano.
Recuerda: una toma de frutas tiene menos calorías y menos proteínas que tu leche. Si el bebé está creciendo necesita muchas proteínas. Las vitaminas de la fruta se necesitan en muy poca cantidad.
7.- ¿Le hago su pucherito de verdura clásico o son mejores los potitos?
El pucherito de verduras suele llevar una mezcla de verduras variadas, según la estación, incluyendo ocasionalmente lentejas, arroz y guisantes.
También es habitual cocer un poco de carne o pollo y echar un poco de aceite de oliva. Estupendo. Es un buen alimento.
Si no pones la carne (trituras solo la verdura) el bebé necesitará las proteínas de tu leche. Aunque se recomienda poner verduras variadas, pues cada una aporta minerales o vitaminas distintas, no es necesario que vayan todas juntas siempre. Se puede variar de uno a otro día.
Los potitos son lo mismo, pero de fábrica. Son baratos. Sin duda son un buen recurso para algún día aislado. En su fabricación se pierden sin embargo muchas vitaminas. Y en su composición, a veces introducen alimentos demasiado pronto para lo que nos gusta a los pediatras. Por ejemplo, hay potitos con pescado recomendados para niños a partir de 5 meses.
8.- ¿Le puedo triturar nuestra comida?
Por supuesto que sí. Con las excepciones lógicas: alimentos muy salados, condimentados con especias con mucha grasa o fuertes.
Hay algunas verduras que no se recomiendan en los bebés antes del año: las coles de bruselas, los nabos, las remolachas, las espinacas.... Se debe a que concentran algunos de los abonos utilizados en su cultivo. Ojo: las zanahorias también concentran los nitritos.
9.- Si no le doy cereales ¿no le faltará ningún nutriente?
No. Tu leche aporta todos los fundamentales. Y si ya toma puré de verdura, puedes ponerle arroz de vez en cuando, que también es un cereal. O puedes darle alguna galleta o pan.
10.- ¿Cuándo le puedo dar ya pan o galletas?
Como se hacen con cereales que contienen gluten (trigo, la mayoría de las veces), no debe tomarlos antes de los 6 meses.
Los niños con enfermedad celiaca no toleran el gluten, pero solo uno por cada 1500-2500 niños la padece Tomar el gluten más tarde no perjudica a nadie y permite a ese potencial enfermo, enfermar más tarde, lo que tendrá consecuencias menos graves para él que silo toma muy precozmente.
11.- Bueno, y si quiero darle cereales ¿qué otras alternativas tengo?
Varias. Los ingleses toman porridge que es un papilla de agua o leche con harina de avena. Los canarios toman su famoso Gofio que es harina de maíz tostado y se lo dan a los bebés con caldo o con leche o con fruta.
Si el niño tiene ya cerca de un año, puedes hacerle una papilla de cereales con leche de vaca esterilizada. O darle leche migada con pan. O con galletas.
Pero también se puede añadir en la papilla de frutas (si tu hijo es de los que si les gusta) o puede mezclarse con zumo de frutas o con caldo de verduras
Al caldo de las verduras se le puede añadir sémola de trigo o de arroz, o tapioca, aunque estos productos tienen que hervir un ratito.
12 .- Hay papillas de cereales con 5, 6, 7 y 8 cereales. ¿Cuál es la mejor?
Todas son buenas en el sentido de que ninguna es perjudicial.
Aunque algunas contienen sustancias que no son necesarias como la miel o el cacao. No se deben recomendar los alimentos muy dulces, porque los bebés todavía no saben limpiarse la boca y pueden producirse caries.
Por otra parte, si la humanidad suele alimentarse a base de trigo, arroz y maíz, por qué vamos a dar a los bebés harinas a base de centeno, cebada, mijo y sorgo, si son cereales que tradicionalmente se destinaban a los animales?
En mi opinión con las de 5 cereales basta.
13.- Y cuando cumpla un año ¿ Qué tengo que darle de comer?
No hace falta cambiar de golpe de alimentación.
A partir de que los niños cumplen un año, podemos ir cambiando paulatinamente sus comidas haciéndolas más y más parecidas a las que comemos el resto de las personas de la casa. Es decir, que el bebé ya debe masticar sólidos, irá aprendiendo a usar la cuchara y el tenedor y probará más alimentos.
En general, los bebés que toman el pecho cambian muy bien a la comida “de mayor”. Les encanta la cuchara aunque prefieren los dedos al tenedor. Si se les permite “jugar un poco” con la comida, da mejor resultado que darle siempre de comer como si todavía fueran bebés, para que no se manchen o para que se lo terminen todo. A la larga estas prácticas se vuelven en contra de la madre.
14.- Si no le gusta a un niño la fruta ¿es bueno darle zumo?
Es raro que un bebé que toma el pecho se niegue a tomar fruta natural. Pero si de verdad te parece que toma muy poca, puedes darle algo de zumo natural, para que tenga vitaminas. La licuadora es útil para esto, pero se queda dentro de ella otro de los componentes de la fruta que nos interesa: la fibra.
15.- Y los zumos comerciales ¿son buenos?
En realidad, los zumos comerciales son totalmente innecesarios en la alimentación (tanto de niños como de adultos). Primero, porque han perdido casi todas las vitaminas naturales. Segundo, porque no aportan la fibra de la fruta. Tercero, porque suelen tener algún conservante, estabilizante o sustancia artificial. Cuarto, porque tienen exceso de azúcares Incluso los que especifican que no tienen azúcar añadido, tienen los azúcares propios de la fruta. Uno de ellos es el sorbitol y esta sustancia puede producir diarrea. Por ejemplo, el zumo que más sorbitol contienen es el de manzana y... mucha gente opina que es bueno en caso de diarrea!. Por ultimo, recordemos el efecto cariogénico de todos los azúcares, aunque sean “naturales”
16.- ¿Es bueno un chorrito de aceite en la comida?
Sí. Aporta unas pocas calorías más y facilita la absorción de las vitaminas liposolubles. Tu leche tiene un poco de grasa también por ese mismo motivo.
17.- ¡Mi hijo no quiere tomar nada por biberón!
Pues claro. Si no lo necesitó al principio, ahora quiere mejor la cuchara. No te preocupes. Los niños no necesitan “acostumbrarse” a los biberones. De mayor lo que va a usar son cubiertos.
18.- Si no toma frutas, ¿le doy potitos de frutas o preparados en polvo?
Ninguno de ellos. Es decir: es raro que no tome ABSOLUTAMENTE nada de fruta. Seguro que, si le das el pecho, prueba de tu comida. Los que toman el pecho están acostumbrados a los cambios de sabores. Los que toman biberones no y quizá por eso les cuesta probar otros alimentos.
Los potitos de fruta apenas tienen vitaminas, aunque si les queda la fibra. Pero su sabor no parece en ningún modo a la fruta normal. Usar solo excepcionalmente.
Los preparados de harina “multifrutas” tienen más harina (cereales) que frutas. Ni tienen vitaminas, ni fibra. Casi solo hidratos de carbono. No recomendado.
19.- ¿Cuándo puede empezar a masticar?
La mayoría de los bebés pueden masticar (aunque no tengan dientes) alimentos sólidos a partir de la edad en que son capaces de cogerlos con la mano y llevárselos a la boca, es decir, sobre los 6-8meses.
No hay que tener tanto miedo a que pueda atragantarse, aunque conviene estar atentos por si se mete algún trozo grande, que no se deshaga bien. Por ejemplo, la pera, el pan, se deshacen prácticamente en la boca, al ablandarse por la saliva. Sin embargo la manzana no. Y mucho mas peligrosos son los frutos secos. Esos no deben estar presentes si el bebé anda suelto. Conviene que los niños aprendan a masticar a la edad adecuada, cuando están preparados para ello, o de lo contrario, les costará mucho más.
Sin embargo no me parece acertado hacer purés gruesos, con trozos. Creo que también a los mayores nos puede dar náuseas encontrar un “tropezón” inesperado en un puré o una crema.
20.- ¡Le encanta usar la cuchara pero pone todo perdido!
Claro. Es lo normal. Primero aprende a “coger” la cuchara, pero sin querer, al llegar cerca de la boca, la gira y se cae el contenido. Más adelante, sobre los 15-18 meses, será ya capaz de conseguir que la comida llegue a la boca.
No le desanimes a probar aunque tengas que bañarle después. Es mejor que aprenda cuando está interesado en ello, en el momento en que él mismo Le está diciendo que está preparado.
21.- ¿Cuando puedo empezar a darle leche entera de vaca?
A partir de que cumpla un año. Antes de esa edad no es conveniente, porque al parecer, además de que apenas contiene hierro, puede producir un sangrado microscópico en el intestino del bebe y producirle por tanto anemia ferropénica.
Conviene que sea leche entera y esterilizada. La leche desnatada pierde las vitaminas A y D, necesarias para su crecimiento (la D).
Las leches “de continuación” tienen como ventaja que aportan hierro, pero son caras.
Las leches "junior" tienen azúcar añadido, y les han modificado las grasas (mitad animales, mitad vegetales). No me parece que sean necesarias si el resto de la alimentación es equilibrada. También son caras.
22.- ¿Qué tipo de yogur es el mas adecuado?
El natural. Por supuesto. Los de sabores, solamente se diferencian en unas pequeñas cantidades de colorante y aroma
(Aditivos autorizados E-XXX) totalmente innecesarios, aunque sean inocuos.
23.- ¿Yogurt son azúcar o sin azúcar?
Los humanos tenemos predisposición natural a que nos gusten los sabores dulces. Sin embargo, el exceso de dulces puede abocarnos a las caries, la obesidad... y por tanto se suele recomendar que no acostumbremos a los bebés a los sabores exclusivamente dulces.
El yogur natural sin azúcar puede resultar muy ácido pero sólo si no lo ha probado antes azucarado.
El menos ácido es el tipo BIO, le sigue el Chamburcy y los otros, son todos un poco más ácidos.
24.- ¡Hay tantos tipos de yogurt!
Si. Pero algunos tienen “trampas”.
Ejemplos: el Griego, contienen doble proporción de grasa que los normales. Conviene leer las etiquetas de composición.
25.- ¡Y hay tantos postres lácteos!
En efecto. Algunos, por su envase o publicidad poco dará pueden hacemos creer que se trata de yogur, pero no lo son. Suelen ser productos con espesantes (las natillas, los postres de chocolate, toffe, mousse,...
Los postres lácteos que no necesitan refrigeración (Pascual y PMI) aunque están hechos con leche fermentada, son tratados con calor, por lo tanto, las bacterias que proporcionan uno de los mayores méritos al yogurt, se mueren. O sea, que aunque desde el punto nutricional son iguales, y tienen poca lactosa, no aportan bifidobacterias a la 2 flora intestinal de quien los consume. Así que, en caso de diarrea: yogurt-yogurt.
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RAZONES PARA LA INTRODUCCION DE LA ALIMENTACION COMPLEMENTARIA:
Este interesante y completísimo artículo podeis leerlo entero en la web de Ana Chafrén: http://www.cozybebe.org/index_archivos/ ... taria1.htm
Dentro podeis encontrar:[/color]
*** POSIBLES INCONVENIENTES DE LA INTRODUCCION PREMATURA DE LA ALIMENTACION COMPLEMENTARIA (1)
*** RECOMENDACIONES ACTUALES PARA LA INTRODUCCIÓN DE LA ALIMENTACION COMPLEMENTARIA
(Recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría, de la OMS y de UNICEF)
*** ¿QUÉ TIPO DE ALIMENTOS?
*** ¿QUÉ CANTIDAD?
*** ¿CUÁNDO INTRODUCIRLOS?
*** ¿CÓMO EMPEZAR?
*** ¿Y SI NO QUIERE?
*** ALGUNOS FALSOS MITOS DE LA ALIMENTACIÓN INFANTIL
... A partir de los 6 meses han de tomar leche de continuación
La leche de continuación es un invento comercial, sin apenas utilidad práctica. Tanto la AAP como la OMS opinan que las leches de continuación son innecesarias y recomiendan tomar la misma leche durante el primer año.
¿Para que la inventaron, entonces? Muy sencillo. La ley prohíbe, en muchos países (incluido España), hacer publicidad de la leche de inicio. Pero la mayoría, por desgracia, no prohíben la publicidad de la leche de continuación. Así que para los fabricantes es ideal disponer de dos leches con el mismo nombre, que sólo se diferencien por el numerito, de esta manera al publicitar PATATIN 2 consiguen hacer aumentar las ventas de PATATIN 1.
La principal utilidad de las leches de continuación, según la ESPGAN, es que son más baratas. Como la leche artificial es cara, las madres con menos recursos que dan el biberón pueden sentirse tentadas a introducir antes del año la leche entera de vaca, lo que no sería muy conveniente. Una leche que, sin ser tan adaptada, saliese más barata, podría resultar útil.
¿Sin ser tan adaptada? En efecto. La leche de vaca tiene un exceso de proteínas, más del triple que la leche materna lo que es uno de sus mayores peligros ya que un bebé no puede metabolizar una cantidad tan grande de proteínas, y puede enfermar gravemente. La fabricación de la leche artificial consta de varios pasos, uno de los cuales es quitar la mayor parte de las proteínas, proceso que no es nada fácil. Si no hay que quitarle tantas, resulta más fácil de fabricar y, por tanto, más barata. La ESPGAN parece creer que la diferencia de precio será sustancial, pero al menos en España, la diferencia para el consumidor es muy pequeña.
No es que la leche de continuación sea mejor para los bebés mayores. Es peor que la leche de inicio, porque está menos adaptada. Pero los bebés mayores tienen una mayor capacidad para metabolizarla por lo que es más fácil que la puedan tolerar.
La industria láctea intenta darle la vuelta a la tortilla y vender la leche de continuación como “enriquecida en proteínas para cubrir las necesidades en aumento de su hijo”, pero no hay que dejarse engañar. Las necesidades de proteínas de los niños disminuyen a medida que crecen por lo que el exceso de proteínas en la leche de continuación no es ninguna ventaja para los bebés, sino sólo un desecho industrial...
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PRINCIPIOS DE ORIENTACIÓN PARA LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA DEL NIÑO AMAMANTADO
Organización Panamericana de la Salud, Washington DC, 2003
CONTENIDO
Introducción
Resumen de los principios de orientación
Duración de la lactancia materna exclusiva y edad de introducción de los alimentos complementarios
Mantenimiento de la lactancia materna
Alimentación perceptiva
Preparación y almacenamiento seguros de los alimentos complementarios
Cantidad necesaria de alimentos complementarios
Consistencia de los alimentos
Frecuencia de comidas y densidad energética
Contenido nutricional de los alimentos complementarios
Uso de suplementos de vitaminas y minerales o productos fortificados para niños y madres
Alimentación durante y después de la enfermedad
Uso de estos principios de orientación
Podeis leerlo en: http://www.paho.org/Spanish/AD/FCH/NU/Guiding_Principles_CF.pdf
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ALIMENTOS A EVITAR
• De los 0 a los 4 meses
• De los 4 a los 12 meses
• De los 12 a los 36 meses
• Otros posibles alergenos (para familias propensas a las alergias)
• Prevención de la asfixia
• Sintomologia de las reacciones alérgicas
Mientras tu bebe crece, a este le va a apetecer agarrar un poquito de comida de tu plato y tu misma vas a sentirte preparada para ir introduciéndole nuevos alimentos en su dieta. Pero no todos los alimentos son buenos para tu bebe. Algunos pueden asfixiar a tu bebe, otros no son bueno para el aparato digestivo de tu bebe aun en desarrollo y otros pueden despertar alergias.
De los 0 a los 4 meses
Cualquier comida solida. Se recomienda que solo tomen leche materna o formula.
De los 4 a los 12 meses
Citricos: la introducción de citricos (tanto zumos como fruta) antes de 1 ano puede provocar una reaccion alergica al bebe, especialmente si tu familia tiene tendencia a las alergias en general.
Clara de huevo: tu bebe puede comer yema de huevo, pero esperate hasta que tenga 1 ano para introducirle la clara pues al contener tanta proteína puede provocarle una reacción alérgica. De hecho, si tu familia tiene antecedentes de alergia y crees que tu bebe es propenso a ellas, deberías esperar hasta los 2 anos para darle clara de huevo.
Miel: la miel puede contener esporas de Clostridium botilinum, las cuales causan botulismo (infección gástrica muy grave). Los intestinos de un adulto están preparados para prevenir el crecimiento de dichas esporas, pero en el caso del un bebe, estas esporas pueden desarrollarse y hacer que produzca ciertas toxinas de por vida y deberá tratarse médicamente.
Manteca de cacahuete: el maní (cacahuetes) es altamente alérgico y puede provocar una reacción alérgica muy violenta. Espera a que tu bebe tenga al menos 1 ano para introducirle este alimento. Si tu o tu pareja tiene alergia a los cacahuetes, espera a los 3 anos del bebe para darle manteca de cacahuete. Otra razón para dejar de lado este alimento es su consistencia pegajosa, la cual puede dificultar que el bebe se lo trague de forma segura.
Trigo o productos derivados del trigo: la mayoría de bebes pueden comer trigo –que se encuentra en la mayoría de cereales y pan- cuando tienen 6-8 meses de edad. A pesar de esto, el trigo es conocido como el más común de los alimentos que producen alergia. Así pues, si estas preocupada por las alergias es una buena idea esperar hasta que tu bebe tenga 1 ano.
Marisco: dado que puede ser altamente alérgico, los expertos recomiendan excluir el marisco hasta que el bebe tenga 1 ano amenos que creas que tu bebe es susceptible a alergias, que deberás esperar hasta los 3 o 4 anos.
Frutos secos provenientes de árboles (como las nueces): si crees que tu bebe tiene propensión a las alergias, debes esperar hasta los 3 o 4 anos para darle frutos secos. Si no, le puedes dar frutos secos a partir del 1 ano de edad si están contenidos y bien triturados en la papilla o están en forma de manteca. Los frutos secos enteros o troceados son un peligro de asfixia.
Leche de vaca: tu bebe no puede digerir las proteínas de que encuentran en la leche de vaca durante el primer ano, a parte de que esta no tiene todos los nutriente que tu bebe necesita y que contiene minerales que pueden dañar sus riñones.
De los 12 a los 36 meses
Leche descremada: tu bebe necesita la grasa y las calorías de la leche entera para crecer y desarrollarse. A los 2 anos (y a menos que tenga algún problemas en su crecimiento) le puedes empezar a dar leche baja en grasa si quieres.
Otros posibles alergenos (para familias propensas a las alergias)
Si te preocupa el tema de las alergias porque piensas que tu bebe puede ser propenso a ellas o tu o tu pareja tenéis alergias, deberías posponer la introducción de otros alimentos como maíz, soja, chocolate, y otros alimentos a los que tu o tu pareja seas alérgicos hasta que el bebe tenga al menos 1 ano. Dependiendo de lo grave que es tu alergia o la de tu pareja, deberás esperar aun más tiempo. Lo mejor en este caso es que hables con el pediatra del bebe.
Si estas dándole el pecho a tu bebe, evitando cualquier tipo de fruto seco, huevos y leche en tu dieta puedes prevenir o retrasar la aparición de alergias en
tu bebe.
Prevención de la asfixia
Pedazos grandes: la comida debe tener como máximo el tamaño de un guisante para la seguridad del bebe, de esta forma nada se quedara atascado en su garganta. Los vegetales como la zanahoria, arbejas, apio, etc. deben ser cortados a trocitos muy pequeñitos, triturados o cocinados y después cortados. Las frutas como la uva, los tomates cherry, las bolas de melón, etc. deben ser cortados a cuartos antes de ser servidos. La carne y los quesos también deben ser cortados en pedazos muy pequeños o triturados.
Alimentos pequeños y duros: frutos secos, palomitas de maíz, pastillas para la tos, caramelitos duros, pasas, y otros tipos de pequeña fruta seca o semillas son alimentos que pueden asfixiar a tu bebe. Evita también el chicle y alimentos blandos como los marshmallows (nubes) y los dulces a base de gelatina porque pueden quedarse clavados en la garganta de tu bebe.
Sintomologia de las reacciones alérgicas
Los síntomas de una reacción alérgica a un alimento son: vómitos, diarrea, sarpullido, hinchazón, dolor abdominal, tos, excesivos gases, urticaria, picor, nariz goteando, dificultad para respirar, hinchazón de estomago, resuello.
Fuente: http://www.babycenter.com/refcap/baby/b ... /9195.html
Etiquetas:
Alimentación complementaria
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